La jugadora australiana recibió un pago parcial de sus ganancias, pero posteriormente se le retuvo el dinero debido a supuestas apuestas sospechosas. Había retirado 12.766,70 dólares, de los cuales se le pagaron 200 antes de que se le retuviera el resto. El casino alegó apuestas de alto riesgo como motivo, a pesar de que la jugadora había realizado apuestas similares anteriormente sin ningún problema. La queja se resolvió verificando el historial de juego y la comunicación de la jugadora, pero las quejas duplicadas se consolidaron en un solo hilo para su resolución.








