La jugadora del Reino Unido llevaba más de dos semanas esperando un retiro, solo para recibir un correo electrónico indicando que sus ganancias habían sido confiscadas por usar un bono en juegos restringidos, a pesar de que el sitio web indicaba que había cumplido con los requisitos de apuesta del bono. La jugadora informó que el software del casino no le había advertido sobre los juegos restringidos y que la lista de juegos restringidos había sido difícil de encontrar. Tras una investigación exhaustiva e intentos de comunicarse con el casino, el Equipo de Quejas no logró obtener su cooperación. En consecuencia, la queja se marcó como no resuelta y se le recomendó a la jugadora que elevara el problema a la autoridad de juego correspondiente.








