El jugador griego había solicitado el cierre de su cuenta el 24 de julio de 2024 debido a su adicción al juego, pero el casino la reabrió sin su consentimiento, lo que le ocasionó pérdidas adicionales de 170 euros. Solicitó el cierre permanente de su cuenta y una indemnización, ya que seguía recibiendo ofertas promocionales. El Equipo de Quejas revisó el caso, pero concluyó que, sin una solicitud de autoexclusión claramente establecida, no podían proceder. En consecuencia, se cerró la queja y se le asesoró sobre cómo solicitar la autoexclusión correctamente en el futuro.


