Una jugadora alemana ganó un premio mayor de más de 70.000 euros en Black Lounge, pero solo recibió 115 euros. A pesar de comunicarse repetidamente con el equipo de soporte del casino, no obtuvo respuesta tras 48 horas. La jugadora informó que el icono de la campana roja del juego, que indica una ganancia, se volvió azul al final, lo que consideró fraudulento, pero no aportó pruebas que respaldaran su afirmación. Tras revisar el caso, concluimos que, dado que el casino abonó el importe registrado en el historial del juego y no se presentó ninguna prueba de irregularidad, la reclamación no podía ser admitida. Por consiguiente, la reclamación fue rechazada por falta de pruebas.









