El jugador, procedente de los Países Bajos, había solicitado en repetidas ocasiones el bloqueo de su cuenta debido a problemas con el juego, pero afirmó que el casino no tomó ninguna medida. Solicitó un reembolso por sus importantes pérdidas. La reclamación se resolvió cuando el casino accedió a reembolsarle 792 EUR, cerrar permanentemente su cuenta y bloquearla con la anotación "Adicto al juego, no volver a abrirla", además de cesar toda comunicación de marketing. Se confirmó que el proceso de reembolso estaba en marcha. La reclamación se cerró al no recibir respuesta del jugador.








