El jugador australiano había depositado $100 mediante Pay ID, pero a pesar de presentar un comprobante de la transacción, los fondos no se depositaron en su cuenta ni se devolvieron. Expresó su frustración por el comportamiento poco profesional del personal y se sintió estafado. La queja se cerró debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas y recordatorios. Se explicó que la capacidad del casino para intervenir era limitada y que el jugador debía contactar a su proveedor de pagos para una investigación, que podría tardar hasta un mes. El jugador tenía la opción de reabrir la queja si decidía reanudar la comunicación.









