Un jugador egipcio presentó una queja formal contra Linebet por fraude financiero. Un agente autorizado lo indujo a transferir 1800 EGP con el pretexto de activar ofertas de bonificación. Tras la transacción, el agente lo bloqueó en WhatsApp y los fondos nunca se acreditaron en su cuenta. A pesar de sus múltiples intentos de contactar con el servicio de atención al cliente de Linebet, no recibió ayuda. La queja quedó sin resolver debido a la falta de cooperación del casino, y se le recomendó al jugador que contactara con la Autoridad de Juegos de Curazao para obtener asistencia. La queja permaneció cerrada hasta que el casino decidiera responder.









