El jugador nigeriano tenía un retiro pendiente de 44 dólares que se retrasó más de un mes, a pesar de que le habían prometido que llegaría en tres días. Se puso en contacto con el casino en varias ocasiones para preguntar por la demora. La queja se marcó como resuelta después de que el jugador confirmara que el problema se había solucionado. La resolución fue facilitada por el gestor de quejas designado, quien mantuvo comunicación con el casino y se aseguró de que se le diera seguimiento al asunto a pesar de una prórroga temporal debido a vacaciones. El jugador expresó su satisfacción con el resultado y el caso se cerró en consecuencia.









