La jugadora griega tuvo dificultades con el proceso de autoexclusión del casino, ya que no existía una función específica para ello. A pesar de haber enviado una solicitud de desactivación al gerente VIP en marzo, recibió respuestas reiteradas sobre estar en la etapa final, mientras que su solicitud no se completaba. Solicitamos la documentación necesaria de su solicitud de autoexclusión para poder continuar, pero no recibimos la información requerida. Debido a la falta de respuesta de la jugadora a nuestras consultas y recordatorios, la reclamación se cerró en ese momento.









