La jugadora australiana llevaba entre 5 y 6 semanas intentando retirar sus ganancias tras completar con éxito la verificación y el proceso KYC. A pesar de sus intentos mediante tarjeta y transferencia bancaria, todos fueron cancelados y se le comunicó que debía depositar dinero con una nueva tarjeta para poder retirar sus ganancias, lo cual consideró injusto. La jugadora presentó pruebas de la solicitud del casino para realizar un depósito adicional, pero dado que solo disponía de un método de pago y no respondió a las consultas posteriores sobre el importe del depósito requerido o el depósito de verificación, la reclamación se cerró por falta de comunicación. La jugadora se reservó la opción de reabrir la reclamación si decidía volver a ponerse en contacto con el casino.








