La jugadora de Irlanda había solicitado un retiro tres semanas antes, pero el casino afirmó haberle abonado sus ganancias en su cuenta de Skrill, las cuales nunca recibió. A pesar de presentar pruebas mediante su extracto bancario y realizar repetidas consultas, no obtuvo respuesta tras 30 días. El equipo de Quejas investigó el caso, contactó con el casino y descubrió que un problema técnico había provocado que el retiro original fallara y quedara bloqueado en un bucle del sistema. Las ganancias se abonaron de nuevo en su cuenta del casino y, tras enviar nuevas solicitudes de retiro, la jugadora confirmó que el problema se había resuelto. Posteriormente, el equipo de Quejas cerró la reclamación.










