Katarina,
La autoexclusión es un derecho.
Se pide, se cumple y punto.
No depende de emociones, ni de confesiones personales, ni de que el jugador utilice una palabra concreta.
Es una obligación inmediata del operador.
Llevo tres semanas solicitando el cierre de mi cuenta y la autoexclusión. En tres semanas:
– la cuenta sigue abierta,
– el casino no ha aplicado ninguna medida,
– no ha bloqueado mi acceso,
– no ha enviado el historial solicitado,
– y vuestra mediación no ha conseguido absolutamente nada.
Los únicos mensajes que he recibido por vuestra parte han sido plantillas semanales sin contenido, que no informan, no impulsan el caso y no exigen nada al operador.
Es el equivalente a no hacer nada.
Y quiero aclarar algo fundamental, porque vuestra respuesta sugiere una exigencia que NO existe:
legalmente NO estoy obligada a declarar ludopatía ni a explicar mi vida personal para solicitar una autoexclusión.
La normativa de protección al jugador establece que basta con la voluntad expresa del usuario. No se requieren motivos, diagnósticos ni explicaciones emocionales.
Mi solicitud —identificada, documentada y enviada con mi DNI— ya era completa y formalmente válida.
De hecho, conviene recordar algo que parece haberse olvidado:
La autoexclusión no es una confesión, ni un test emocional, ni un ejercicio de desnudar la vida privada del jugador.
No es un reconocimiento de ludopatía, ni un diagnóstico, ni una carta de arrepentimiento.
Es un mecanismo de protección, un derecho que se ejerce sin justificar absolutamente nada.
Exigir que un jugador explique sus problemas personales o declare "adicción" para validar una autoexclusión es una distorsión grave del juego responsable y una forma inaceptable de trasladar la responsabilidad del operador al usuario.
La normativa es clara: basta con solicitarla. Nada más.
Para que no quede ninguna duda, esta fue la solicitud de autoexclusión que envié con mi nombre completo y mi DNI :
———
"Me dirijo a ustedes para reiterar mi solicitud de autoexclusión inmediata por dos años.
He solicitado la autoexclusión anteriormente y solo se ha cerrado temporalmente la cuenta.
No quiero únicamente el cierre; quiero la autoexclusión total y definitiva.
Ruego confirmación por escrito de que la medida ha sido aplicada correctamente."
———
Es una solicitud clara, inequívoca, y cumple sobradamente con todos los requisitos legales.
No necesita ser reformulada ni completada con nada más.
Y para que quede absolutamente claro:
no voy a volver a enviar la autoexclusión.
Ya está presentada correctamente y no existe ninguna exigencia adicional en el procedimiento.
A esto se suma un hecho decisivo:
el propio casino establece en sus normas que basta con "enviar un mensaje solicitando la autoexclusión".
En ningún punto se exige declarar motivos personales ni mencionar adicción alguna.
La instrucción que ustedes están intentando imponer contradice incluso el procedimiento oficial del operador.
Pretender invalidar mi solicitud porque no incluye una palabra específica solo desvía la atención del hecho principal:
el operador ignoró una solicitud formal perfectamente válida durante tres semanas.
La autoexclusión NO es una confesión,
NO es un test emocional,
NO exige explicar nada.
Es un derecho que el operador debe ejecutar sin interpretaciones.
Se pide, se cumple y punto.
Lo que falló no fue mi solicitud:
falló la actuación del operador y la falta total de eficacia en la mediación.
Después de tres semanas sin avances reales, espero que este caso empiece por fin a tratarse con la seriedad que no se ha demostrado hasta ahora.
Quedo a la espera.
Katarina,
Self-exclusion is a right.
It is requested, it is fulfilled, and that's it.
It does not depend on emotions, personal confessions, or the player using a specific word.
It is an immediate obligation of the operator.
I've been requesting to close my account and self-exclude for three weeks. In three weeks:
– the account is still open,
– the casino has not implemented any measures,
– it hasn't blocked my access,
– has not sent the requested history,
– and your mediation has achieved absolutely nothing.
The only messages I have received from you have been weekly templates with no content, which do not inform, do not advance the case and do not demand anything from the operator.
It's the equivalent of doing nothing.
And I want to clarify something fundamental, because your answer suggests a requirement that does NOT exist:
Legally, I am NOT obligated to declare gambling addiction or explain my personal life in order to request self-exclusion.
Player protection regulations stipulate that the user's explicit consent is sufficient. No reasons, diagnoses, or emotional explanations are required.
My application —identified, documented and sent with my ID— was already complete and formally valid.
In fact, it is worth remembering something that seems to have been forgotten:
Self-exclusion is not a confession, nor an emotional test, nor an exercise in exposing the player's private life.
It is not an admission of gambling addiction, nor a diagnosis, nor a letter of repentance.
It is a protection mechanism, a right that is exercised without justifying anything at all.
Requiring a player to explain their personal problems or declare "addiction" to validate self-exclusion is a serious distortion of responsible gambling and an unacceptable way of shifting responsibility from the operator to the user.
The rules are clear: simply request it. That's all.
To avoid any doubt, this was the self-exclusion request I sent with my full name and ID number:
———
"I am writing to you to reiterate my request for immediate self-exclusion for two years.
I have previously requested self-exclusion and the account has only been temporarily closed.
I don't just want closure; I want total and definitive self-exclusion.
I request written confirmation that the measure has been applied correctly."
———
It is a clear, unequivocal request, and it more than meets all legal requirements.
It does not need to be reformulated or supplemented with anything else.
And to make it absolutely clear:
I'm not going to resubmit the self-exclusion form.
It has already been submitted correctly and there are no additional requirements in the procedure.
Added to this is a decisive fact:
The casino itself states in its rules that it is enough to "send a message requesting self-exclusion".
At no point are personal reasons required to be declared or any addiction mentioned.
The instruction you are trying to impose contradicts even the operator's official procedure.
Attempting to invalidate my application because it does not include a specific word only distracts from the main issue:
The operator ignored a perfectly valid formal request for three weeks.
Self-exclusion is NOT a confession,
It is NOT an emotional test,
It does NOT require any explanation.
It is a right that the operator must exercise without interpretation.
It is requested, it is fulfilled, and that's it.
What failed was not my request:
The operator's performance failed, and there was a total lack of effectiveness in the mediation.
After three weeks without any real progress, I hope this case will finally begin to be treated with the seriousness that has not been shown so far.
I'll wait.
Katarina,
La autoexclusión es un derecho.
Se pide, se cumple y punto.
No depende de emociones, ni de confesiones personales, ni de que el jugador utilice una palabra concreta.
Es una obligación inmediata del operador.
Llevo tres semanas solicitando el cierre de mi cuenta y la autoexclusión. En tres semanas:
– la cuenta sigue abierta,
– el casino no ha aplicado ninguna medida,
– no ha bloqueado mi acceso,
– no ha enviado el historial solicitado,
– y vuestra mediación no ha conseguido absolutamente nada.
Los únicos mensajes que he recibido por vuestra parte han sido plantillas semanales sin contenido, que no informan, no impulsan el caso y no exigen nada al operador.
Es el equivalente a no hacer nada.
Y quiero aclarar algo fundamental, porque vuestra respuesta sugiere una exigencia que NO existe:
legalmente NO estoy obligada a declarar ludopatía ni a explicar mi vida personal para solicitar una autoexclusión.
La normativa de protección al jugador establece que basta con la voluntad expresa del usuario. No se requieren motivos, diagnósticos ni explicaciones emocionales.
Mi solicitud —identificada, documentada y enviada con mi DNI— ya era completa y formalmente válida.
De hecho, conviene recordar algo que parece haberse olvidado:
La autoexclusión no es una confesión, ni un test emocional, ni un ejercicio de desnudar la vida privada del jugador.
No es un reconocimiento de ludopatía, ni un diagnóstico, ni una carta de arrepentimiento.
Es un mecanismo de protección, un derecho que se ejerce sin justificar absolutamente nada.
Exigir que un jugador explique sus problemas personales o declare "adicción" para validar una autoexclusión es una distorsión grave del juego responsable y una forma inaceptable de trasladar la responsabilidad del operador al usuario.
La normativa es clara: basta con solicitarla. Nada más.
Para que no quede ninguna duda, esta fue la solicitud de autoexclusión que envié con mi nombre completo y mi DNI :
———
"Me dirijo a ustedes para reiterar mi solicitud de autoexclusión inmediata por dos años.
He solicitado la autoexclusión anteriormente y solo se ha cerrado temporalmente la cuenta.
No quiero únicamente el cierre; quiero la autoexclusión total y definitiva.
Ruego confirmación por escrito de que la medida ha sido aplicada correctamente."
———
Es una solicitud clara, inequívoca, y cumple sobradamente con todos los requisitos legales.
No necesita ser reformulada ni completada con nada más.
Y para que quede absolutamente claro:
no voy a volver a enviar la autoexclusión.
Ya está presentada correctamente y no existe ninguna exigencia adicional en el procedimiento.
A esto se suma un hecho decisivo:
el propio casino establece en sus normas que basta con "enviar un mensaje solicitando la autoexclusión".
En ningún punto se exige declarar motivos personales ni mencionar adicción alguna.
La instrucción que ustedes están intentando imponer contradice incluso el procedimiento oficial del operador.
Pretender invalidar mi solicitud porque no incluye una palabra específica solo desvía la atención del hecho principal:
el operador ignoró una solicitud formal perfectamente válida durante tres semanas.
La autoexclusión NO es una confesión,
NO es un test emocional,
NO exige explicar nada.
Es un derecho que el operador debe ejecutar sin interpretaciones.
Se pide, se cumple y punto.
Lo que falló no fue mi solicitud:
falló la actuación del operador y la falta total de eficacia en la mediación.
Después de tres semanas sin avances reales, espero que este caso empiece por fin a tratarse con la seriedad que no se ha demostrado hasta ahora.
Quedo a la espera.