El jugador español tuvo problemas con dos intentos de retiro rechazados. El casino alegó un problema bancario, a pesar de haber realizado retiros exitosos previamente con el mismo método. Sospechaba que el casino usaba excusas para evitar el pago. El Equipo de Quejas mantuvo abierta la queja durante dos semanas para que el casino pudiera procesar el pago. Tras confirmar la recepción de sus retiros, pero plantear un nuevo problema sobre la falta de reembolso y la falta de respuesta del casino, dejó de responder a las consultas del Equipo de Quejas. Debido a la falta de comunicación, la queja se cerró en ese momento, con la opción de reabrirla si el jugador volvía a contactar.









