La jugadora chilena afirmó haber ganado 60.000 en Rapid Voltage Burst, pero tras abandonar el juego solo encontró un saldo de 7.300 en su monedero. Contaba con capturas de pantalla e historial de apuestas como prueba, pero no recibió respuesta alguna del casino respecto a sus ganancias. La jugadora no respondió a las solicitudes del equipo de atención al cliente para obtener información adicional necesaria para investigar el caso. Por consiguiente, la reclamación se cerró por falta de cooperación, con la opción de reabrirla si la jugadora decidía retomar la comunicación.








