La jugadora de Azerbaiyán había solicitado un retiro de 300 € dos semanas antes, el cual seguía pendiente. Había recibido explicaciones contradictorias del servicio de atención al cliente por chat en vivo sobre la demora y le preocupaba la intención del casino de pagarle sus ganancias. Le explicamos que los retrasos en los retiros podían deberse a la verificación KYC o a un alto volumen de retiros y le aconsejamos paciencia y cooperación con el casino. Debido a la falta de respuesta de la jugadora a nuestras consultas y recordatorios, la reclamación se cerró temporalmente, aunque la jugadora podría reabrirla en el futuro si lo deseaba. Posteriormente, confirmó que las ganancias provenían de un bono de invitación, que la verificación KYC ya se había completado y que llevaba más de tres semanas esperando mientras recibía respuestas genéricas del servicio de atención al cliente. Solicitamos una respuesta al casino y ampliamos el plazo, pero no recibimos respuesta, por lo que la reclamación se cerró como no resuelta. El casino pagó posteriormente 500 €, quedando pendientes 280 €, pero tras otro plazo sin respuesta, el asunto restante se cerró como no resuelto.









