El jugador australiano, completamente verificado, tuvo problemas con un retiro pendiente que inicialmente fue rechazado y posteriormente aprobado por el servicio de atención al cliente. Recibió respuestas genéricas y ninguna información útil, lo que le hizo sospechar que podría tratarse de una estafa. El Equipo de Quejas resolvió la queja y cerró el caso después de que el jugador cancelara sus retiros y continuara jugando, lo que indicaba que el problema inicial ya no era relevante. Se le recordó al jugador que cumpliera con el plazo de espera recomendado de 14 días para futuros retiros.




