El jugador español enfrentó reiterados rechazos de su identificación y documentos bancarios por una retirada de 118 €, a pesar de haber proporcionado extractos mensuales oficiales que incluían su nombre, dirección e IBAN. Recibió respuestas genéricas del soporte y solicitó ayuda para verificar su cuenta y procesar el pago. La queja se cerró como no resuelta porque el casino no respondió a las solicitudes de información, lo que impidió la comunicación y la resolución. Posteriormente, el jugador denunció que el casino le pagó los 118 € solo después de que él publicara la queja, pero que su cuenta fue cerrada en lugar de mantenerse como verificada. La queja se marcó como resuelta porque el jugador recibió sus fondos, aunque la conducta del casino quedó registrada.




