El jugador de Irlanda había retirado con éxito 1000 de 6000, pero no había recibido los 5000 restantes, lo cual, según el casino, estaba relacionado con un bono que no utilizó. Tras varias demoras y solicitudes de verificación, consideró que los fondos habían sido confiscados injustamente. El Equipo de Quejas reconoció que el casino había cometido un error y devolvió los fondos al jugador, tramitando una nueva solicitud de retiro. Sin embargo, debido a la falta de comunicación del jugador sobre el estado del retiro, la queja se cerró, pero el jugador conservó la opción de reabrirla en el futuro.





