El jugador de Chipre alegó haber sido víctima de fraude en un casino tras ganar 3000 durante una partida con dinero de reembolso, que creía que debería haber sido retirable. Sin embargo, al solicitar un retiro, descubrió que solo estaba disponible el importe inicial de reembolso de 13,71, lo que lo frustró con las prácticas del casino. El Equipo de Quejas investigó el asunto y determinó que las normas de reembolso del casino limitaban el importe que se podía retirar, lo cual se ajustaba a los términos y condiciones. Debido a la falta de respuesta del jugador a las consultas posteriores, la queja se cerró.









