El jugador croata había depositado entre 2000 y 2500 euros en el casino y había recibido un bono de bienvenida del 200 %. Tras alcanzar un límite de retiro de 4000 euros, completó varios procesos de verificación, pero posteriormente recibió un correo electrónico indicando que sus fondos habían sido confiscados por presunto fraude, sin ninguna explicación clara. A pesar de sus intentos por contactar con el casino para obtener aclaraciones, inicialmente no recibió respuesta, y la reclamación se marcó como no resuelta debido a la falta de cooperación del casino. Al reabrirse la reclamación, el casino presentó pruebas de una infracción de KYC, lo que llevó al rechazo de la misma. Cerramos el caso como rechazado y aconsejamos al jugador que contactara con la autoridad de juego competente para obtener más ayuda.

