El jugador finlandés informó que el casino le había confiscado sus ganancias, alegando que había abusado del bono. Aseguró haber cumplido las normas, incluyendo no apostar más de 5 euros y evitar las tragamonedas restringidas. La queja se marcó como no resuelta debido a la falta de respuesta del casino a los repetidos intentos de contacto. Se le explicó que el estado de no resuelta podría afectar la calificación del casino y que se le recomendó recurrir a servicios de resolución alternativa de disputas para obtener más ayuda.




