La jugadora portuguesa solicitó el cierre de su cuenta, algo que llevaba intentando desde el 11 de julio debido a problemas con el juego. Había enviado dos correos electrónicos sin obtener respuesta y buscaba ayuda para recuperar los fondos gastados entre el 12 y el 31 de julio. El Equipo de Quejas concluyó que la queja se rechazó por falta de pruebas de que hubiera informado al casino sobre sus problemas con el juego. Sin embargo, se indicó que su cuenta había sido bloqueada permanentemente, lo cual tenía como objetivo ayudarla a seguir adelante.




