Al jugador español se le cerró la cuenta tras completar la verificación y realizar un retiro. Había enviado varios correos electrónicos sin recibir respuesta satisfactoria y solicitaba aclaración sobre el motivo del cierre y el estado de sus ganancias. El Equipo de Quejas intervino y se comunicó con el casino, que finalmente confirmó que el jugador había incumplido sus normas. Como resultado, el casino le devolvió el depósito de 255,05 €, pero sus ganancias fueron confiscadas debido a la infracción. El jugador reconoció haber recibido el reembolso, pero siguió negando las acusaciones de fraude. El Equipo de Quejas aclaró que el casino presentó pruebas de las infracciones y que no se le podía proporcionar más ayuda. Se le recomendó que se pusiera en contacto con la autoridad competente del casino si deseaba continuar con el asunto, si se consideraba inocente.




