El jugador portugués solicitó el cierre de su cuenta por adicción al juego, pero no recibió respuesta del casino a sus correos electrónicos. A pesar de contactar por chat, le informaron que solo podía cerrarla por correo electrónico. Tras escalar el problema, el casino confirmó el cierre permanente de su cuenta. El problema se resolvió con el acuse de recibo del cierre de la cuenta por parte del casino. Debido a que el jugador no confirmó el cierre de su cuenta, la queja fue rechazada.




