El jugador italiano quería cerrar su cuenta de casino, pero no recibió respuesta del servicio de atención al cliente tras enviar tres correos electrónicos. Además, siguió recibiendo promociones a pesar de haber solicitado que se suspendieran. Solicitamos pruebas de su comunicación con el casino y aclaramos la diferencia entre el cierre de cuenta y la autoexclusión. El jugador confirmó no haber recibido respuesta, pero le aseguraron por chat que el problema se resolvería, aunque ya había transcurrido más de un mes. Finalmente, la queja se marcó como resuelta una vez que el jugador confirmó que el problema se había solucionado.








