La jugadora alemana solicitó el cierre inmediato de su cuenta de Pledoo, la cual había intentado cerrar en múltiples ocasiones desde febrero de 2025, alegando ludopatía. A pesar de sus reiteradas solicitudes, no recibió respuesta y solicitó el reembolso de todos los depósitos realizados tras su solicitud inicial de cierre. La queja no fue admitida porque sus solicitudes de autoexclusión no se enviaron sistemáticamente a través del correo electrónico de seguridad designado por el casino y se intercalaron con la continuidad de su actividad de juego. Se determinó que el casino no incumplió una solicitud válida de juego responsable, ya que no se presentó una solicitud de autoexclusión oportuna y adecuada. En consecuencia, las pérdidas sufridas durante este período no se consideraron reembolsables y la queja fue rechazada.





