El jugador finlandés llevaba dos semanas intentando retirar sus ganancias de 553 euros, tras haber recibido con éxito pagos de cantidades mayores anteriormente. El casino solicitó diversos documentos, incluidos extractos bancarios de diciembre y enero, pero rechazó repetidamente la documentación presentada a pesar de ser correcta. Se verificó la identidad del jugador y este proporcionó los documentos bancarios originales, pero el casino siguió rechazándolos sin explicación. El jugador dejó de comunicarse con el equipo de reclamaciones, lo que provocó el cierre de la reclamación por falta de respuesta. El jugador se reservó la opción de reabrir la reclamación si decidía retomar la comunicación.





