El jugador español llevaba dos semanas esperando tres solicitudes de retirada de 500 euros cada una, por un total de 1500 euros. Estas solicitudes seguían en proceso de revisión, a pesar de que la política del casino establecía un plazo de tramitación de 3 a 4 días laborables. Aunque su cuenta estaba verificada, seguía sufriendo retrasos y recibía repetidas respuestas sobre la espera. El equipo de quejas intentó ayudarle ampliando el plazo de investigación y solicitando más información, pero el jugador no respondió a las consultas. Por consiguiente, la queja no pudo investigarse más a fondo y fue rechazada.


