El jugador de Japón había completado el proceso KYC, pero seguía enfrentándose a exigencias de selfies durante los intentos de retiro, habiéndolos enviado ya cinco veces. Expresó su frustración por las demoras persistentes. El Equipo de Quejas había revisado la situación y, basándose en la evidencia proporcionada por el casino, determinó que la queja no estaba justificada. Los hallazgos del casino indicaron que el jugador podría haber usado un bot durante el juego, lo que generó inquietudes sobre la integridad de la cuenta. A pesar del resultado desfavorable, el casino ofreció reembolsarle su depósito, pero se negó a proporcionar los detalles necesarios para este proceso.








