Ayuda para superar la ludopatía
Principal Juego responsable y ayuda a jugadores ludópatas Cómo superar los problemas de adicción al juego

Cómo tratar y superar los problemas de adicción al juego

Cuando el juego se convierte en un problema o en una adicción, superarlo no es tarea fácil. Sin embargo, es posible conseguirlo con alguno de los numerosos métodos que pueden ayudar al jugador en su lucha contra la ludopatía, el juego patológico, los trastornos del juego o la adicción al juego.

Si crees que tus hábitos de juego se han convertido en un problema, te aconsejamos que leas este artículo y busques ayuda para superarlo.

Este artículo ofrece una perspectiva general de los métodos existentes para tratar la ludopatía, como son:

  • medidas que puede tomar el jugador;
  • maneras de obtener ayuda de familiares, amigos u otras personas con problemas de adicción al juego;
  • posibles fuentes de ayuda profesional.

Índice:

  1. Admitir el problema
  2. Proceso de superación de la ludopatía
  3. Medidas de autoayuda
  4. Apoyo de familiares y amigos
  5. Líneas de ayuda y servicios de chat
  6. Grupos de apoyo
  7. Psicoterapia, consejo y ayuda profesional
  8. Programas de rehabilitación e internamiento
  9. Dónde pedir ayuda
Nota: este artículo está especialmente dirigido a personas con problemas de adicción al juego. Puedes leerlo también si te preocupan los hábitos de juego de un familiar o amigo, aunque en este caso te recomendamos que consultes el artículo específico para familiares y amigos.

Admitir el problema

Para poder resolver un problema, es absolutamente necesario admitir antes que existe dicho problema y que es necesario hacer algo al respecto. Sin este primer "paso", las posibilidades de liberarse del peso que el juego impone en tu vida son muy reducidas.

Parece evidente, ¿no es así? Si no se admite que algo falla o el afectado no se muestra predispuesto a cambiar, ¿cómo podemos esperar que se arreglen las cosas?

Aunque el razonamiento de este primer paso es bastante obvio, a menudo resulta uno de los aspectos más difíciles para superar un problema de ludopatía. La adicción al juego, especialmente en sus formas más avanzadas, puede convertirse en un enemigo muy difícil de batir. La ludopatía ejerce un control enorme sobre tu mente, hasta el punto de hacerte creer que todo está perdido.

Si piensas que el juego ha dejado de ser una mera forma de entretenimiento y quieres retomar el control de tu vida, vas por el buen camino. Eso sí, todavía te queda un trayecto muy largo.

Y si crees (o sospechas ligeramente) que tus hábitos de juego pueden acarrearte algún problema, te recomendamos que leas nuestro artículo sobre diagnóstico de la ludopatía. Si sospechas que puedes tener el más mínimo problema de adicción al juego, lo más probable es que debas tomar alguna medida. Siempre es mejor prevenir que curar.

Proceso de superación de la ludopatía

Es difícil hacerse una idea de lo que implica un proceso de tratamiento y superación de la ludopatía. Por ello, hemos decidido incluir dos "modelos" que pueden ayudarnos a visibilizar el proceso y a prepararnos mejor para el camino que debemos recorrer:

Las tres etapas de la ludopatía

El Doctor Robert L. Custer, psiquiatra especializado en tratamientos modernos contra el juego patológico y la ludopatía, diseñó un modelo dividido en tres etapas de adicción y tres etapas de recuperación. Aunque ya han pasado veinte años desde entonces y la industria del juego ha evolucionado considerablemente, en gran medida, los principios básicos siguen siendo los mismos.

Las tres etapas de adicción al juego son las siguientes: fase ganadora, fase perdedora y fase de desesperación. Después de pasar por estas tres etapas, el jugador acaba tocando fondo. Esta fase se caracteriza por la desesperanza, el síndrome de abstinencia y las crisis nerviosas. El jugador puede llegar a cometer delitos para conseguir dinero, y tener problemas con las drogas y el alcohol. También es habitual que el jugador desarrolle tendencias suicidas.

Puede que sea así como te sientes ahora, incapaz de encontrar una salida. Sin embargo, es importante no perder la esperanza e iniciar el camino hacia la recuperación. Estas son las tres etapas de recuperación de la ludopatía: la fase crítica, la fase de reconstrucción y la fase de crecimiento.

Nota: Los datos relativos a cada una de estas etapas pueden ser ligeramente diferentes en el caso de los adolescentes, pero la imagen global es la misma.

1. Fase crítica

En esta fase, empiezas a analizar lo que has estado haciendo hasta el momento con espíritu crítico. Te das cuenta de lo ocurrido y asumes la responsabilidad de tus actos. Dejas de jugar y empiezas a pensar de forma clara, de manera que la necesidad de jugar deja de influir en todo lo que haces.

Analizas tu situación económica y empiezas a buscar soluciones. Lo más probable es que la adicción te haya llevado a una situación económica desfavorable, por lo que estableces planes para pagar las deudas y estabilizar tu situación financiera.

Básicamente, en la fase crítica empiezas a construir una vida alejada del juego.

2. Fase de reconstrucción

La primera etapa supone el inicio de la reconstrucción, pero todavía queda mucho por hacer. En esta fase toca afianzar dicho proceso para poder reconstruir tu vida. Este proceso exige mejoras en múltiples aspectos, como el crecimiento personal, la creación de relaciones y la reconstrucción de las finanzas.

En términos económicos, resulta necesario ceñirse al plan de devolución de deudas creado anteriormente y pagar las facturas que vayan surgiendo. Además, debes hacer todo lo que esté en tus manos por solucionar cualquier problema legal derivado de tus hábitos de juego.

En este momento debes aceptarte como eres, con tus virtudes y flaquezas. Aprenderás a respetarte a ti mismo y serás menos impaciente e irritable. Descubrirás nuevas actividades, ampliarás tus intereses y te crearás metas para el futuro.

Pasarás más tiempo con la familia y los amigos y mejorarás tus relaciones con todas las personas importantes de tu entorno. Los seres queridos recuperarán lentamente la confianza en ti, cosa que contribuirá a mejorar tus relaciones.

3. Fase de crecimiento

Una vez has reconstruido tu vida, tienes ante ti una buena oportunidad para continuar creciendo, sacar la mejor versión de ti mismo y descubrir un nuevo (y mejor) modo de vida. Es la llamada fase de crecimiento.

Dejas de pensar en apostar y eres capaz de lidiar con las dificultades que te plantea la vida. Sabes afrontar y resolver problemas sin que el juego influya en tu comportamiento.

También eres capaz de sacrificarte por el prójimo y mostrar cariño y afecto por la gente que te rodea. Además, la experiencia de superar la ludopatía te permitirá conocerte más a fondo. Te entenderás mejor a ti mismo y al resto de personas, lo que te hará más fuerte en tu nueva vida alejada del juego.

La rueda del cambio

Si bien las tres etapas de la ludopatía descritas anteriormente son una buena herramienta para tener constancia del proceso de recuperación, no permiten prever posibles recaídas, que suelen ser comunes incluso en periodos de recuperación prolongados.

El modelo transteórico, que subraya múltiples etapas de cambio, se desarrolló a finales de los años 70 a partir del estudio de la experiencia de fumadores que trataban su propia adicción. Este modelo asume que la gente cambia continuamente su comportamiento habitual en un proceso cíclico, en lugar de hacerlo de forma rápida y decisiva.

Según este modelo, hay seis etapas de cambio:

  1. Precontemplación: durante esta etapa, el afectado no es consciente de que su comportamiento es problemático o puede llegar a tener consecuencias negativas. No tiene intención de hacer nada a corto plazo (en los próximos 6 meses) y, a menudo, infravalora los aspectos positivos del cambio de comportamiento y sobrestima los negativos.
  2. Contemplación: durante esta etapa, el afectado intenta comportarse de forma más sana o abstenerse de mantener un comportamiento poco saludable a corto plazo. Reconoce que su comportamiento puede ser problemático y analiza los pros y los contras de los cambios de una forma más reflexiva y práctica. Aun así, todavía no está convencido de querer cambiar su comportamiento.
  3. Decisión: durante esta etapa (también conocida como etapa de preparación), el afectado está preparado para actuar en un plazo máximo de 30 días. Empieza con pequeños pasos hacia el cambio deseado y considera que realizarlo puede conducirlo a un estilo de vida más sano.
  4. Acción: en la etapa de acción, el afectado acaba de hacer un cambio y tiene intención de seguir adelante. Ello puede hacerse introduciendo cambios en el comportamiento problemático o adquiriendo nuevos comportamientos más sanos.
  5. Mantenimiento: en esta etapa, el afectado ha conseguido mantener el nuevo comportamiento durante un cierto periodo de tiempo (más de 6 meses) y tiene intención de seguir en esta línea. Se esfuerza por evitar recaídas y no quiere volver al comportamiento dañino anterior.
  6. Terminación: en esta etapa, el afectado no desea volver al comportamiento dañino anterior y es consciente de que no va a recaer. Sin embargo, se alcanza en raras ocasiones. La mayoría de la gente se queda en la fase de mantenimiento y no llega a esta etapa.

Aunque solo se habla de recaídas en la etapa de mantenimiento, estas pueden producirse en cualquier momento. Aunque las recaídas pueden ralentizar el camino a la recuperación, es muy importante no perder la esperanza y continuar hacia adelante.

Aunque los dos modelos mencionados presentan ciertas limitaciones y no son perfectos, ofrecen una base sólida para librar la batalla contra la ludopatía. Veamos cómo puedes hacerlo.

Medidas de autoayuda

Realmente es posible superar los problemas de adicción al juego uno mismo, sin necesidad de ayuda de familiares, amigos o profesionales. Aunque en un principio pueda parecer la opción más deseable, también es la más difícil.

Sabemos que es muy complicado reconocerle a alguien que tenemos un problema de ludopatía. Puede que te aterre tener que compartir esta información con tus seres queridos, así como contarles que has hecho cosas que no están bien. La mayoría de gente con problemas con el juego tienen miedo a hablar del tema, justo como te puede estar pasando a ti ahora. Sin embargo, debes dar este paso, ya que puede resultar muy beneficioso tanto para ti como para tu proceso de recuperación.

El apoyo de los amigos y los familiares puede marcar la diferencia entre una recuperación exitosa y una infructuosa. Sin embargo, si no hablas con ellos, no podrán ayudarte a menos que se enteren de tus problemas por sí mismos.

También dispones de otras opciones como buscar la ayuda de un profesional o de otras personas que padezcan (o hayan padecido) el mismo problema que tú.

Más adelante nos centraremos en estas opciones, pero antes veamos qué puedes hacer tú mismo. Los consejos incluidos en este apartado pueden ayudarte a superar un problema de adicción al juego por ti mismo, pero también puedes (y debes) aplicarlos aunque no estés solo en esta batalla.

1. Limita tu acceso al juego

Los casinos y casas de apuestas tanto físicos como online ofrecen varias opciones de juego responsable que pueden resultarte útiles en esta situación, como son:

  • Opciones de autoexclusión
  • Límites de depósito
  • Límites de importe de apuesta

Además, existen sitios web y herramientas de bloqueo "globales" que hacen lo posible por evitar tu acceso a casinos online o a sitios web que ofrecen algún tipo de juego de azar. Si quieres, dispones de más información sobre estas herramientas en nuestro artículo sobre opciones de juego responsable ofrecidas por los proveedores de juego online.

Si bien resulta acertado usar estas herramientas, debes tener en cuenta que no te ayudarán a superar tu problema de adicción por sí solas. La persona que quiera jugar encontrará siempre la manera de sortear dichas herramientas y limitaciones y continuar apostando.

La autoexclusión, los límites de depósito, las herramientas de bloqueo y el resto de opciones no te ayudarán a dejar el juego completamente, pero te impondrán unos obstáculos que pueden disuadirte de hacerlo en caso de recaída. Esto puede ayudarte a limitar el impacto negativo del juego en tu vida, pero debes tener en cuenta que cuando concluye el periodo de autoexclusión es muy fácil volver a caer en el ciclo vicioso de la ludopatía. Por ello es importante centrarse en otros aspectos de la recuperación, y no confiar en que estas herramientas hagan todo el trabajo.

En ciertas situaciones pueden ser necesarias medidas más extremas, como deshacerse del ordenador, el teléfono o la tablet para limitar de forma más eficiente el acceso al juego online. Puede que una medida así no sea factible debido a tu profesión o estilo de vida, pero por lo menos plantéatela. También es aconsejable dejar de ir a bares, pubs y otros establecimientos en los que haya máquinas tragaperras o similares.

2. Busca actividades que sustituyan al juego en tu vida

Para muchos ludópatas, sean conscientes o no de su problema, el juego se ha convertido en una parte muy importante de sus vidas, cosa que seguramente también es cierta en tu caso. Cuando te aburres, es probable que el juego sea una de las primeras actividades que te viene a la cabeza, por lo que resulta difícil resistirse.

Al combatir la ludopatía, es importante rellenar las horas con actividades sanas que te mantengan ocupado y eviten que pienses en el juego en todo momento. Si siempre tienes algo que hacer, las probabilidades de ganarle la partida al juego serán mucho más altas.

Sal a pasear, practica deporte, apúntate al gimnasio o pasa más tiempo con familiares y amigos. Cualquier cosa que se te ocurra te ayudará, salvo las que encontrarás en el apartado siguiente.

3. Ten cuidado y no caigas en una adicción a otra cosa

Intentando combatir la ludopatía, es fácil acabar haciéndose adicto a otras cosas. El alcohol, las drogas u otras sustancias o actividades peligrosas pueden ofrecerte un alivio rápido al deseo de apostar, pero no te ayudarán a recuperar tu vida. Agravarán tus problemas y harán exactamente lo contrario de lo que pretendes conseguir.

Intentar superar un problema de ludopatía es un proceso muy exigente desde el punto de vista mental, por lo que estarás más expuesto a otras adicciones como el alcohol o las drogas, lo cual no puede sino acrecentar tus problemas. Mantente alerta y haz lo posible por encontrar actividades más sanas.

4. Entiende que el juego NO es un método para ganar dinero

Intentar desesperadamente conseguir un gran premio y recuperar las pérdidas son los síntomas principales de la adicción al juego. Las ansias de ganar y recuperar el dinero perdido te llevan a apostar cada vez más. Sin embargo, dicho premio no llega y lo único que consigues es cavarte una fosa más grande.

Es crucial entender que NO te harás rico jugando. Todos los juegos de casino sin excepción están preparados para que gane la casa. La ventaja del casino se conoce como margen de la casa, y tienes toda la información al respecto en nuestro artículo sobre RTP y volatilidad. Está centrado en los juegos de casino, pero funciona igual con las apuestas deportivas, el bingo, las tarjetas de rascar, la lotería y cualquier otra forma de juego de azar.

El margen de la casa supone perder una parte de cada apuesta que haces, por lo que resulta imposible obtener rentabilidad a largo plazo. Cada juego está configurado de forma diferente, pero todos tienen un factor en común: si juegas y juegas, acabarás perdiendo dinero. Nunca olvides esto, ya que puede ayudarte a cambiar la percepción que tienes ahora del juego.

Querer ganar dinero, o por lo menos recuperar lo que se ha perdido, es muy probablemente uno de los motivos por los que se apuesta. Sin embargo, como apuntan muchos profesionales, los motivos para apostar van mucho más allá y, cuando se trata de una adicción al juego, las aspiraciones monetarias a menudo tienen poco que ver. Se trata de "alimentar" la adicción, y el dinero es el ingrediente necesario para hacerlo. Muchos ludópatas no dejan de jugar aunque ganen un gran premio, sino que siguen apostando hasta perderlo todo o hasta darse cuenta de que tienen un problema, y entonces deciden hacer algo al respecto. Cuanto antes te des cuenta de que el juego no es un buen método para ganar dinero, mejor.

5. Aprende a combatir las ansias de jugar

Cuando un fumador intenta dejar el tabaco, el ansia de fumar no le abandona. Lo mismo pasa con el juego. Lo más seguro es que vuelvas a sentir la necesidad de darle a las tragaperras, de jugar a la ruleta o de apostar por tu equipo preferido. Sin embargo, es crucial que intentes resistirte.

¿Cómo se consigue algo así? No existe un método universal para combatir las ansias de jugar, pero aquí te proponemos algunos consejos que quizá puedan ayudarte:

  • Aplaza el juego: cuando sientas la necesidad de jugar, haz todo lo que esté en tus manos para esperar 10 minutos, una hora o un día antes de hacerlo. Durante este periodo, es posible que te des cuenta de que apostar es un error y se te pasen las ganas. Lo ideal sería aplazar las ansias de jugar para siempre, pero al menos este es un primer paso.
  • Piensa en lo que ocurre cuando juegas: lo más probable es que tus sesiones de juego anteriores hayan acabado de forma negativa. Piensa en cómo sueles sentirte al perderlo todo, en cómo te ves a ti mismo y en cómo crees que te ve la gente que te rodea en un momento así. No es una sensación agradable, pero de eso se trata precisamente.
  • Mantente ocupado haciendo otras cosas o reuniéndote con otras personas: esto ya lo hemos comentado antes, pero es importante estar ocupado para que las ansias no aparezcan tan a menudo. También resulta muy útil estar con otras personas (y no solo), ya que pueden ayudarte a mantenerte distraído y ofrecerte la ayuda que necesitas. Practica deporte, busca nuevas aficiones y pasa el mayor tiempo posible con otras personas.
  • No seas excesivamente duro contigo mismo: es posible que no puedas resistirte a las ansias de jugar y lo hagas de vez en cuando. Debes entender que esto le puede pasar a cualquiera, así que no lo utilices como excusa para rendirte del todo porque te haya pasado una vez. Aprende de los errores, sé fuerte y sigue luchando. Dicho esto, también es importante no tomarse una recaída a la ligera, sino entender que es un error. Si te ocurre a menudo, lo ideal sería buscar ayuda profesional.

Como cada persona es un mundo, es difícil saber qué puede funcionarte a ti y qué no. Lo importante es que hagas todo lo posible por resistir las ganas de jugar, teniendo en cuenta que los consejos anteriores son algunas de las múltiples posibilidades que pueden ayudarte en una situación así.

En algunos casos, la necesidad de jugar puede estar relacionada con tu entorno personal. Hay gente que ha conseguido superar la adicción al juego trasladándose a vivir a un entorno nuevo y, por tanto, llevando una vida diferente. Esta posibilidad no está al alcance de todo el mundo, pero consideramos que es útil plantearla por si acaso.

6. Intenta recuperar tu situación financiera

Es posible que tus hábitos de juego te hayan supuesto la pérdida de todos los ahorros o un gran endeudamiento. Si es tu caso, debes tomar medidas para pagar las deudas y recuperar tu situación financiera.

En primer lugar, deja de jugar y de perder más dinero. Como hemos dicho anteriormente, intentar recuperar las pérdidas es muy peligroso tanto en términos de salud mental como económicamente. Deja de buscar ese "buena racha" que no acaba de llegar y busca un modo razonable de reconstruir tu economía.

Se trata de un proceso largo, complicado y tedioso, pero es necesario para poder disfrutar de una vida normal y feliz en el futuro. Hay empresas de gestión de deudas u organizaciones benéficas que pueden ayudarte, así como organizaciones centradas en el tratamiento de la ludopatía que pueden aconsejarte sobre cómo gestionar tu deuda de forma responsable.

7. Crea un "amigo de bolsillo" que te acompañe a todas partes

Quizá te parezca una tontería, pero este sistema puede ayudarte a seguir por el buen camino y a combatir las ansias de jugar. Un "amigo de bolsillo" es una hoja de papel o similar con dos listas.

La primera lista debe contener las ventajas de una vida alejada del juego. La segunda lista debe incluir los efectos negativos que el juego tiene y ha tenido en tu vida. Dedica unos minutos a pensar en ello y encuentra al menos tres o cuatro elementos importantes para cada una de las listas.

Cuando tengas ganas de jugar, cuando pases por delante de un casino o de un bar con máquinas tragaperras o cuando abras un navegador de internet para jugar online, saca tu amigo de bolsillo y lee ambas listas.

Los motivos para llevar una vida alejada del juego y las razones para dejar de jugar deben ser personales y ceñirse específicamente a tu caso. De lo contrario, la lista no funcionará como es debido. Piensa en cómo te afecta el juego y en las cosas positivas que podrían pasarte si te alejas de él, y anota todo lo que se te ocurra.

Puedes inspirarte en la tabla siguiente. Las frases están escritas en primera persona, ya que representa que eres tú hablándote a ti mismo a través de tu amigo de bolsillo.

Ventajas de llevar una vida alejada del juegoInconvenientes de seguir jugando
  • Soy libre.
  • Tengo buenas relaciones con familiares y amigos.
  • Llevo una vida equilibrada y tranquila.
  • Me siento bien conmigo mismo.
  • Puedo decir la verdad y no tengo que mentir a la gente.
  • Puedo llevar una vida normal.
  • Tengo dinero.
  • Mi trabajo me llena.
  • Tengo confianza en mí mismo y me respeto.
  • Tengo tiempo para dedicar a mis aficiones.
  • Soy un buen ejemplo para mis hijos.
  • Puedo hacer algo positivo con mi vida.
  • Mi familia dejará de confiar en mí, y la confianza es algo que cuesta mucho recuperar.
  • La gente que me rodea me tratará con desprecio.
  • No tendré tiempo para nada.
  • Tendré problemas económicos más importantes.
  • Me veré obligado a volver a mentir a la gente que me rodea.
  • No tendré dinero.
  • Me sentiré estresado y deprimido.
  • Tendré problemas de salud.
  • Puede que me sienta solo y necesite la ayuda de otras personas.
  • Puede que pierda a mi pareja y a toda mi familia.
  • Tendré problemas en el trabajo.
Tabla: Ejemplos de las ventajas que conlleva una vida alejada del juego y de los inconvenientes de seguir jugando que puedes tener siempre presentes con la ayuda de un amigo de bolsillo.

8. Considera las opciones del resto del artículo

Los consejos mencionados hasta el momento pueden resultar de gran utilidad; sin embargo, como ya hemos indicado, es muy difícil superar la adicción al juego sin ayuda.

Si no logras ganar la batalla por tu cuenta, puede que debas considerar otras opciones, como hablar con tus familiares y amigos, buscar el apoyo de otras personas en tu misma situación o contratar ayuda profesional. A continuación analizaremos cada una de estas opciones.

Apoyo de familiares y amigos

Cuando una persona sufre un problema de ludopatía, lo más probable es que sus familiares, amigos, colegas y demás personas de su entorno se vean afectados. Sin embargo, estas personas pueden ayudarte a superar dicho problema.

Intenta pasar el mayor tiempo posible con tus familiares y amigos cercanos, porque ello te ayudará a reforzar las relaciones que hayan podido verse afectadas por tus hábitos de juego y, además, las actividades con otras personas evitarán que pienses en el juego.

Es importante reconstruir las relaciones personales cuanto antes, porque puede llegar un punto en el que ya no quede nada por reconstruir. Recuperar la confianza perdida es muy difícil, pero si de verdad quieres volver a tomar las riendas de tu vida, lo más probable es que tu familia se muestre comprensiva y te preste ayuda.

El apoyo de familiares y amigos puede resultar sorprendentemente útil, pero lo cierto es que, en la mayoría de casos, no saben qué supone luchar contra la adicción al juego. Por ello, quizá sea mejor buscar ayuda profesional o acudir a gente con experiencia en problemas relacionados con el juego.

Los ludópatas y sus familias disponen de otros tipos de ayuda como los grupos de apoyo familiar y otros tipos de terapia familiar, los cuales, además de ayuda directa, podrían ayudar a tus familiares a entender tus problemas y darles consejos para acompañarte en el tratamiento.

Líneas de ayuda y servicios de chat

Existen múltiples líneas de ayuda y servicios de chat en vivo por si quieres hablar de tus problemas de ludopatía con algún experto desde la privacidad de tu hogar. Estas líneas telefónicas son realmente útiles, ya que ofrecen ayuda inmediata y están a tu disposición cuando te sientas débil, necesites ayuda o simplemente quieras hablar con alguien de tus problemas.

La disponibilidad de estos servicios dependerá de dónde vivas. Hemos elaborado una base de datos de líneas de ayuda y servicios de chat en vivo que podrían serte útiles en función de tu ubicación. Hablar con gente que tiene experiencia en el tratamiento de la ludopatía y que conoce los problemas a que te enfrentas puede resultar extremadamente beneficioso para tu recuperación. Y no solo eso: estas líneas y chats de ayuda suelen ser gratis, por lo que no hay excusa para no usarlos.

Grupos de apoyo

Hablar con gente que está teniendo los mismos problemas que tú o que los ha tenido y ha ganado la batalla contra la adicción puede ayudarte a ver que no estás solo en esto y que hay más personas que comparten las mismas tribulaciones que tú. Esta gente entiende lo que te pasa por la mente y sabe lo difícil que puede ser superar la adicción al juego. Encontrar a alguien que te entienda puede ayudarte (y mucho).

Además, hablarás con gente que ya ha conseguido superar un problema de ludopatía. Deja que compartan su historia contigo. Estas personas ya han superado con éxito el problema al que te estás enfrentando. Si ellos lo han conseguido, ¿por qué no ibas a lograrlo tú?

Puede que ahora te sientas desesperado y que pienses que luchar contra la ludopatía no va a llevarte a ninguna parte. Sin embargo, hablar con gente que ha pasado por el mismo proceso que tú y que ha salido del pozo puede ayudarte a ver que esta lucha se puede ganar, lo cual mejorará tu actitud y te dará esperanzas para el futuro.

Una asociación muy importante que organiza grupos de apoyo para ludópatas es Jugadores Anónimos (GA). Esta asociación organiza reuniones regulares en países de todo el mundo. Según dónde vivas, seguro que encuentras una reunión cerca: reuniones en EE. UU. y reuniones internacionales. Los enlaces anteriores llevan al sitio web internacional de GA. Ahora bien, en nuestra base de datos de centros de ayuda contra la ludopatía encontrarás enlaces a los sitios web de GA de los diferentes países.

Si Jugadores Anónimos no organiza reuniones en tu país de residencia o cerca de donde vives, puede que otras asociaciones o entidades independientes organicen otros grupos de apoyo. Si no encuentras nada especialmente apto, hay otras formas de ayuda a las que te puedes acoger.

Existen los grupos de apoyo online, como los organizados por Gambling Therapy. Se trata de una alternativa increíble, ya que están a disposición de todo aquel que tenga conexión a internet. Hay varios tipos de grupos, así que seguro que encuentras algo que se adapta a ti y puedes recibir la ayuda que necesitas.

Gambling Therapy también dispone de foros de ayuda para personas con problemas de ludopatía u otros problemas relacionados con el juego. Si buscas ayuda en el mundo online, foros como estos pueden ayudarte a ponerte en contacto con gente que entiende por lo que estás pasando.

Psicoterapia, consejo y ayuda profesional

La psicoterapia (de psicología y terapia) es un proceso por el que una persona habla con un psicoterapeuta con la intención de solucionar un problema, mejorar su calidad de vida, desarrollar sus relaciones, etc. Los objetivos de la psicoterapia pueden variar según la situación de cada uno, pero en el caso de la ludopatía los objetivos son obvios.

La psicoterapia puede ayudarte a solucionar problemas, superar obstáculos, obtener nuevas perspectivas o alcanzar ciertos objetivos que por ti mismo te resultaría más difícil (o imposible). Hablar con un profesional con experiencia en el tratamiento de estos tipos de situaciones puede ayudarte a:

  • entender mejor los efectos negativos del juego en tu vida y en la vida de quienes te rodean;
  • controlar tus ansias de apostar;
  • asumir y aceptar que el juego se te ha ido de las manos;
  • descubrir los verdaderos motivos que han provocado tu ludopatía y los mecanismos para combatirla;
  • ganar la batalla contra tus problemas de ludopatía.

Hay varios tipos de psicoterapias, pero las más usadas para tratar los problemas de adicción al juego son las terapias cognitivo-conductuales (TCC). Las TCC se centran en descubrir las relaciones entre los pensamientos, los sentimientos, las creencias, las actitudes y la conducta, así como en desafiar dichas relaciones y corregirlas si parecen tener efectos negativos o poco útiles. Ello puede ayudarte a cambiar la forma de pensar sobre el juego, analizar el proceso mental que conduce a la ludopatía, controlar las emociones frente al juego, resistirse a las ansias de apostar, tratar los problemas a los que te estás enfrentando y, si todo va bien, superarlos con el paso del tiempo.

EJEMPLO

Por ejemplo, muchos ludópatas creen que, en un momento u otro, conseguirán evitar la "mala suerte" y obtendrán un gran premio que les permita recuperar todo lo que han perdido. Este es un pensamiento muy dañino que lleva a mucha gente a perder todo lo que tiene. Si no lo consigues por ti mismo, un psicólogo puede ayudarte a abordar este proceso mental y, con suerte, desterrarlo de una vez por todas.

En ocasiones, la ludopatía puede ser causada por un problema subyacente del que tal vez no tengas constancia. La gente a veces apuesta para huir de otros pensamientos o de algo que pasa en su vida. Una charla con un profesional puede ayudarte a descubrir los verdaderos motivos que se encuentran detrás de tus problemas de adicción al juego y a encontrar la manera de dejar de apostar.

Aparte de las TCC, la terapia de exposición también puede resultar de ayuda. Esta forma de terapia suele abordar miedos, exponiendo al paciente a sus temores, pero también puede resultar beneficiosa en el caso de la ludopatía. Funciona mostrándote lo que pasa después de jugar, analizando cómo te sientes al perder dinero y dejándote experimentar el impacto negativo que el juego tiene en tu vida. Puede resultar un proceso emocional doloroso, pero vale la pena pasar por él si acaba ayudando.

Programas de rehabilitación e internamiento

Si ninguna de las opciones anteriores te resulta útil, siempre te queda la posibilidad de entrar en programas de rehabilitación o internamiento. Estos programas suelen estar pensados para los casos de ludopatía más graves, en los que se necesita apoyo, atención y cuidado durante las 24 horas del día.

El acceso al juego en instalaciones de este tipo está muy restringido, lo que te permite centrarte en el tratamiento y alejarte de la tentación de apostar. Además, recibirás atención personalizada de profesionales especializados en ayudar a gente con los mismos problemas que tú.

En los programas de rehabilitación, pasas tiempo con otras personas adictas al juego, lo que te permite ver cómo se enfrentan al problema otros afectados. La mayoría de ambientes de rehabilitación cuentan también con grupos de apoyo, lo cual te brinda la posibilidad de compartir tu historia, escuchar las de los demás y aprender algo nuevo.

Si te resulta muy complicado dejar el juego debido a tu vida diaria y a tu entorno, quizá un programa de internamiento sea una buena opción para ti. Un cambio de ambiente, con apoyo de profesionales y acceso limitado al juego, puede resultar beneficioso incluso en casos en los que nada ha funcionado hasta entonces.

Dónde pedir ayuda

Como puedes ver, existen muchas maneras de obtener ayuda para luchar contra la adicción al juego. Puede que tus opciones sean limitadas por tu lugar de residencia, pero debido a que la ludopatía es un problema global que afecta a mucha gente, seguro que encuentras alguna opción que se adapte a tu situación.

A veces puede resultar difícil obtener ayuda de otras personas con tu mismo problema o tener acceso a ayuda profesional, por lo que hemos decidido elaborar una base de datos de líneas de ayuda, servicios de chat en vivo, grupos de apoyo, centros de rehabilitación y otros sistemas de ayuda. Usa este enlace para encontrar la ayuda necesaria en tu idioma, país o región.

Conclusión

Ludopatía, juego patológico, trastorno del juego o adicción al juego. Muchos nombres para un denominador común: es un enemigo difícil de batir.

Puedes intentarlo tú solo con los consejos de autoayuda incluidos en este artículo, pero si necesitas ayuda adicional no dudes en acudir a un profesional o apoyarte en familiares y amigos.

Sea como sea, el hecho de haber llegado al final del artículo quiere decir que estás en el buen camino para dar un vuelco a tu vida. Puede que te quede un largo recorrido por delante, pero con el planteamiento adecuado y el apoyo necesario podrás superar tu adicción e iniciar una vida alejada del juego.

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